21 de abril 4.º siglo

Los ciento veinte mártires de Adiabene

Bajo el reinado del rey Sapor en 344, ciento veinte cristianos de Adiabene, entre ellos nueve vírgenes y varios clérigos, fueron arrestados en Seleucia. Tras seis meses de cautiverio y torturas, se negaron a adorar al sol y fueron decapitados. Una mujer piadosa llamada Jazdundocte los asistió secretamente y aseguró su sepultura.

Cronología

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    LOS CIENTO VEINTE MÁRTIRES DE ADIABENE EN PERSIA (344).

    Martirio 01 / 04

    Arresto y encarcelamiento

    Bajo el reinado del rey Sapor, ciento veinte cristianos, entre ellos clérigos y vírgenes, son arrestados cerca de Seleucia y encarcelados durante seis meses.

    En el quinto año de la gran persecución de Persia, el rey Sapor, e stando en S eleucia, hizo arrestar en las cercanías a ciento veinte cristianos, entre los cuales se encontraban nueve vírgenes consagradas al Señor, y varios sacerdotes, diáconos o clérigos. Todos fueron conducidos a calabozos oscuros e infectos, donde permanecieron hasta el final del invierno, es decir, durante el espacio de seis meses.

    other 02 / 04

    El apoyo de Jazdundocte

    Una mujer rica llamada Jazdundocte provee a las necesidades de los prisioneros y los alienta mientras se niegan a adorar al sol a pesar de las torturas.

    Una mujer rica y virtuosa, llamada Ja zdundocte, se encargó sola del cuidado de alimentarlos, no queriendo compartir esta buena obra con nadie. Los santos prisioneros fueron a menudo sometidos a crueles torturas, pero confesaron siempre generosamente a Jesucristo. «Jamás», decían, «adoraremos al sol, que no es más que una simple criatura; solo suspiraremos por el momento que, al terminar nuestra vida, comience nuestra felicidad».

    Jazdundocte, habiendo sabido el día en que debían ser ejecutados, se dirigió la víspera a la prisión, dio a cada uno de ellos una túnica blanca, les hizo preparar luego una gran cena y los sirvió ella misma a la mesa; los exhortaba al mismo tiempo a la constancia mediante las promesas que hace el Evangelio a los verdaderos discípulos de Jesucristo. Tal conducta sorprendió mucho a los confesores, y preguntaron inútilmente la razón.

    Al día siguiente Jazdundocte fue a verlos de nuevo, pero fue para decirles que el día no pasaría sin que ellos recibieran la corona del martirio. Les pidió encarecidamente que solicitaran ante Dios el perdón de sus pecados, a fin de que ella tuviera la dicha de reunirse con ellos en el reino celestial.

    Martirio 03 / 04

    El martirio y la decapitación

    Tras haber rechazado una última vez apostatar, los confesores son decapitados por orden del rey y discretamente sepultados por Jazdundocte.

    Poco tiempo después, el rey envió órdenes para que se ejecutara a los confesores sin demora. Los hicieron salir de la prisión. Jazdundocte los esperaba en la puerta; se arrojó a sus pies y les besó las manos a cada uno. Los guardias se apresuraron a conducirlos al lugar del suplicio. El oficial, que presidía esta escena trágica, preguntó si alguno de ellos quería salvar su vida adorando al sol. Respondieron unánimemente que la muerte no tenía nada de aterrador para ellos, y que la preferían a una criminal apostasía. El oficial, desesperando de seducirlos tras una respuesta tan firme, los condenó a ser decapitados, lo cual se ejecutó de inmediato. Al caer la noche, Jazdundocte hizo sepultar sus cuerpos , que fuero n enterrados, de cinco en cinco, a una distancia considerable de la ciudad; ella había tomado todas estas precauciones para no ser descubierta por los magos.

    Contexto 04 / 04

    Contexto histórico y fuentes

    Los mártires, originarios de Adiabene, fueron ejecutados en 344; sus actas fueron conservadas en siríaco y publicadas por Assemani.

    Nuestros santos mártires eran de Adiabene. Sufrieron en Seleucia, el 6 de la luna de abril, que era el 21 de ese mes, el año 344 de Jesucristo, el sexto de la gran persecución y el trigésimo sexto del reinado de Sapor. Son m encionados en este día en el martirologio romano.

    Extraído de sus actas sinceras, escritas en siríaco y publicadas por M. Assemani, A ct. Martyr., t. IV, p. 185.

    Fuente oficial Les Petits Bollandistes, por Mons. Paul GUÉRIN, camarero de Su Santidad Pío IX.

    Signos y atributos

    Red del relato

    Los nombres, lugares y conceptos más presentes en la ficha, ponderados por su centralidad en el texto.

    Preguntas frecuentes sobre Los ciento veinte mártires de Adiabene

    ¿Quién fue Los ciento veinte mártires de Adiabene?

    Bajo el reinado del rey Sapor en 344, ciento veinte cristianos de Adiabene, entre ellos nueve vírgenes y varios clérigos, fueron arrestados en Seleucia. Tras seis meses de cautiverio y torturas, se negaron a adorar al sol y fueron decapitados. Una mujer piadosa llamada Jazdundocte los asistió secretamente y aseguró su sepultura.

    ¿Cómo se reconoce a Los ciento veinte mártires de Adiabene en el arte cristiano?

    En la iconografía, Los ciento veinte mártires de Adiabene se reconoce por: túnica blanca y palma del martirio.

    ¿Cómo murió Los ciento veinte mártires de Adiabene?

    Los ciento veinte mártires de Adiabene sufrió el martirio por la fe cristiana (4.º siglo).

    ¿Qué santos fueron contemporáneos de Los ciento veinte mártires de Adiabene?

    Entre sus contemporáneos figuran: San Blas, San Hilario de Poitiers, San Basilio el Grande (Arzobispo de Cesarea) y San Baudilio.

    Anexos y entidades vinculadas

    Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.

    Acontecimientos clave

    1. Arresto cerca de Seleucia por el rey Sapor
    2. Encarcelamiento durante seis meses en mazmorras inmundas
    3. Rechazo a adorar el sol a pesar de las torturas
    4. Última cena y entrega de túnicas blancas por Jazdundocte
    5. Decapitación colectiva

    Citas

    • Jamás adoraremos al sol, que no es más que una simple criatura; solo suspiraremos por el momento que, al terminar nuestra vida, comenzará nuestra felicidad Actas de los mártires