Noeme Cinque
Noeme Cinque (Sor Serafina), religiosa brasileña de las Adoratrices de la Sangre de Cristo, se dedicó a los pobres y enfermos a lo largo de la Transamazónica.
Sus contemporáneos
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Biografía
Nacimiento en la Amazonía, infancia y compromiso laico de Noeme Cinque.
Noeme Cinque (en religión Sor Serafina) nació el 31 de enero de 1913 en Boca das Garças, una localidad del municipio de Urucurituba, en el estado de Amazonas, Brasil. Fue la segunda de una familia de doce hijos. Sus padres, Vicente (Vincenzo) Cinque y Sarah (Serafina Clementina) De Benedetto, eran inmigrantes italianos originarios de la región de Salerno (Sapri) que llegaron a Brasil en 1906. Atraídos por el auge de la extracción de caucho, se enfrentaron al fin de este ciclo económico y se reconvirtieron con éxito al cultivo del cacao, convirtiéndose en prósperos terratenientes.
Desde su infancia, Noeme manifestó un temperamento vivo y una salud frágil. A la edad de 11 años, su padre la envió a estudiar al Colegio de Santa Doroteia (Santa Dorotea) en Manaus. Fue allí donde sintió sus primeros llamados a la vida religiosa. Sin embargo, cuando expresó a los 16 años su deseo de ingresar al convento, su padre se opuso firmemente, deseando que se orientara hacia los negocios familiares.
Noeme se comprometió entonces activamente como laica. Obtuvo su título de maestra en el Instituto de Educación de la Amazonía a los 20 años y comenzó a enseñar en las escuelas de la selva amazónica, y posteriormente en Manaus. Paralelamente, se formó como enfermera práctica en 1943 en el Departamento de Salud de la Amazonía. Muy activa en su parroquia, se involucró en la Acción Católica, presidió las Hijas de María y el Apostolado de la Oración, visitó a los prisioneros y cuidó voluntariamente a los enfermos y ancianos a domicilio.
Vida y obra
Ingreso en las Adoratrices de la Sangre de Cristo y dedicación a los más pobres a lo largo de la Transamazónica.
En 1946, la llegada a Manaus de las primeras religiosas estadounidenses de la Congregación de las Adoratrices de la Sangre de Cristo (fundada en Italia por santa María De Mattias), que vinieron a explorar la posibilidad de una fundación en la Amazonía, marcó un punto de inflexión decisivo. Presentada a las hermanas por los padres redentoristas, Noeme, que entonces tenía 33 años, vio en este encuentro la voluntad de Dios. A pesar de las barreras del idioma y la cultura, aceptó su invitación y partió hacia Wichita, en Kansas (Estados Unidos), para realizar allí su postulantado y su noviciado. Allí recibió el nombre de Sor Serafina.
De regreso a Brasil en 1948, desempeñó un papel esencial en el establecimiento de la congregación en la Amazonía, sirviendo de puente cultural y administrativo para las hermanas estadounidenses. Participó activamente en la construcción del primer noviciado y del convento de la Preciosa Sangre en Manaus. En 1949, fue nombrada directora del colegio de Coari, luego superiora en Codajás en 1954, y en Altamira en 1957.
Fue a partir de 1971 cuando se consagró a su misión más célebre en Altamira, en el estado de Pará. En aquella época, la construcción de la carretera Transamazónica provocó una afluencia masiva de familias pobres y trabajadores atraídos por la promesa de una vida mejor. Ante la falta de infraestructuras sanitarias y la saturación de los hospitales locales, muchas mujeres embarazadas y enfermas se encontraban abandonadas en las calles.
Sor Serafina comenzó acogiéndolas en el ambulatorio diocesano y, posteriormente, en refugios improvisados. Gracias al apoyo del obispo de Altamira, monseñor Eurico Kräutler, y del padre Frederico Tschol, obtuvo ayudas internacionales para construir estructuras permanentes. En 1984, inauguró la Casa da Divina Providência (Casa de la Divina Providencia) destinada a la acogida de mujeres embarazadas y sus recién nacidos, seguida del Refúgio São Gaspar (Refugio San Gaspar) para los enfermos. Para mantener estas obras, Sor Serafina recorría diariamente la Transamazónica a bordo de camiones, mendigando de puerta en puerta y recolectando los productos no vendidos de los supermercados. Su incansable dedicación le valió ser apodada por la población y la prensa como el «Ángel de la Transamazónica» o la «Madre Teresa de Altamira».
Camino hacia la santidad
Enfermedad, fallecimiento y apertura de la causa de beatificación de Sor Serafina.
Afectada por un linfoma (cáncer de los ganglios linfáticos), Sor Serafina Cinque fallece el 21 de octubre de 1988 en la casa provincial de Manaus, a la edad de 75 años, rodeada de una gran reputación de santidad.
Ante el fervor popular y el deseo de los fieles del Xingu, sus restos mortales son exhumados y trasladados solemnemente el 30 de septiembre de 2003 de Manaus a Altamira, donde reposan desde entonces en la iglesia parroquial de la Imaculada Conceição (Inmaculada Concepción).
La causa de beatificación y canonización se abre a nivel diocesano en la archidiócesis de Manaus el 7 de julio de 2000 y se clausura el 29 de septiembre de 2003, tras la audición de más de 50 testigos. La validez de la investigación diocesana es decretada por el Vaticano en 2004. La Positio, documento de síntesis sobre su vida y sus virtudes heroicas, es depositada en Roma en diciembre de 2007.
Beatificación y canonización
Reconocimiento de las virtudes heroicas por el papa Francisco en 2014.
El 27 de enero de 2014, el papa Francisco autorizó a la Congregación (hoy Dicasterio) para las Causas de los Santos a promulgar el decreto que reconoce las virtudes heroicas de sor Serafina Cinque, confiriéndole así el título de venerable.
La causa se encuentra actualmente a la espera del reconocimiento oficial de un milagro atribuido a su intercesión para abrir el camino a su beatificación.
Espiritualidad y legado
Espiritualidad centrada en la Sangre de Cristo y perennidad de sus obras de caridad.
La espiritualidad de la venerable Serafina Cinque está profundamente arraigada en el carisma de las Adoratrices de la Sangre de Cristo: la contemplación del amor redentor de Jesús manifestado por el derramamiento de su sangre preciosa, y el servicio al «querido prójimo» (caro prossimo). Su vida fue guiada por una confianza absoluta en la Divina Providencia, resumida por su lema constante: «¡Qué bueno es Dios!» (Como Deus é bom !).
Su legado permanece vivo en Altamira y en toda la región de la Transamazónica. La Casa da Divina Providência continúa acogiendo y cuidando a las madres y niños desamparados, perpetuando la obra de caridad de quien fue un verdadero ángel de misericordia en el corazón de la selva amazónica.
Preguntas frecuentes sobre Noeme Cinque
¿Quién fue Noeme Cinque?
Noeme Cinque (Sor Serafina), religiosa brasileña de las Adoratrices de la Sangre de Cristo, se dedicó a los pobres y enfermos a lo largo de la Transamazónica.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Noeme Cinque?
Entre sus contemporáneos figuran: Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Felipe de Jesús Munárriz y 50 compañeros, Mariano de Jesús Euse Hoyos y Teresa de Jesús de los Andes.
¿Cuándo murió Noeme Cinque?
Noeme Cinque murió hacia 1913.
¿Cuáles son los otros nombres de Noeme Cinque?
Otras formas del nombre: Sœur Serafina, Serafina Cinque y Noemy.
¿Quiénes son los allegados de Noeme Cinque?
Allegados de Noeme Cinque: Vicente (Vincenzo) Cinque (padre) y Sarah (Serafina Clementina) De Benedetto (madre).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1913-1988
- Decreto de venerabilidad por Francisco