Santa Inés y Santa Disciola
Santa Inés fue la primera abadesa del monasterio fundado por santa Radegunda en Poitiers, introduciendo allí la regla de san Cesáreo. Murió en 588, poco después de su protectora, junto a santa Disciola, religiosa ejemplar y sobrina del obispo de Albi. Sus tumbas, situadas en la cripta de Santa Radegunda, son objeto de una veneración secular.
Sus contemporáneos
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SANTA INÉS Y SANTA DISCIOLA, VÍRGENES EN POITIERS (588).
Vocación y fundación en Poitiers
Criada por la reina santa Radegunda, Inés la sigue en su retiro monástico en Poitiers después de que la reina abandonara la corte.
Santa Inés, la queridísima hija en Jesucristo de santa Radegunda, fue criada junto a esta reina desde su más tierna infancia. Cuando Radegunda se retiró de la corte con el permiso del rey y se consagró a Dios en el monasterio que fundó en Poitiers, Inés l a siguió en este retiro.
Elevación al rango de abadesa
Inés es elegida como abadesa y recibe la bendición de san Germán de París antes de adoptar la regla de san Cesáreo de Arlés.
Sus progresos en la perfección cristiana fueron tales que la reina, admirando sus virtudes, la veneraba como a su maestra y como a su madre, y quiso ponerse bajo su dirección junto con todas las vírgenes de las familias más ilustres que afluían al monasterio. Por ello, con el consentimiento de las hermanas y de todos los prelados de la provincia, Inés recibió la bendición abacial del obispo de París, san Germán, a quien Clotario había traído consigo a Tours y presentado a la piadosa reina. Realizó el viaje a Arlés con sant a Radegunda y ad optó, para el nuevo monasterio de Poitiers, la Regla redactada por san Ce sáreo para un a Congregación de vírgenes que dirigía su hermana Cesárea.
Gobierno y testimonios de Fortunato
Bajo su dirección, el monasterio prospera con doscientas religiosas, mientras que san Fortunato alaba sus virtudes en sus escritos.
Inés mostró en su gobierno tanta prudencia como celo, tanta firmeza como dulzura. Pronto tuvo a doscientas religiosas bajo su guía. Cediendo finalmente a sus insistentes oraciones, Meroveo, obispo de Poitiers, aceptó la alta dirección del monasterio. San Fortunato, q uien más tarde ocupó la sede de Poitiers y ejerció en la abadía el ministerio sacerdotal durante la vida de Inés y de santa Radegunda, nos ha dejado en sus poesías preciosos testimonios de las virtudes de la santa abadesa. Él la representa como el modelo de las vírgenes por su fidelidad al Esposo celestial, como el ejemplo de las abadesas por el celo en sus deberes, y no habla de ella sino en términos de una piadosa veneración.
Muerte y sepultura de Inés
Santa Inés fallece en 588, poco después de Radegunda, y es inhumada en la iglesia de Santa María, convertida en Santa Radegunda.
Santa Inés v oló al seno de la bienaventuranza celestial el 13 de mayo del año 588, nueve meses después de santa Radegunda; fue sepultada en la iglesia de Santa María, fuera de los muros, hoy de Santa Radegunda.
Santa Disciola, modelo de humildad
Disciola, sobrina del obispo de Albi, se distingue por su modestia y su piedad en el seno del monasterio antes de su muerte edificante.
Entre las religiosas que el ejemplo y las conversaciones de santa Radegunda atraían en gran número al monasterio gobernado por santa Inés, hubo una que brilló de manera particular por su humildad, su modestia, la sencillez de sus costumbres y por la observancia atenta de la Regla: fue la bienaventurada Discio la, sobrina de san Sa lvio, obisp o de Albi. Sintiéndose cerca de la muerte, dijo a sus hermanas reunidas junto a ella, a quienes entristecía la espera de su último suspiro: «Retiraos un poco para que pueda descansar». Ellas la dejaron, pues, aunque sin alejarse de su celda, y pudieron percibir los ardientes deseos del cielo que expresaba mediante sus fervientes aspiraciones. Tras su preciosa muerte ante Dios, su cuerpo brilló con un resplandor extraordinario.
Culto y reconocimiento de las reliquias
Las dos santas reposan junto a Radegunda; sus restos fueron autentificados en 1854 por Monseñor Pie durante unas obras en la cripta.
Los restos de santa Inés y santa Disciola fueron depositados cerca de la tumba de su madre, ya venerada entonces como una Santa, y que las había precedido poco tiempo antes en la bienaventurada eternidad. Colocadas, una a la derecha por su dignidad de abadesa; la otra a la izquierda de la ilustre reina, parecían consagrar juntas, en la cripta de la iglesia construida por ella, el piadoso recuerdo de su religiosa intimidad. Allí, ambas fueron y son todavía objeto de las oraciones y de la veneración de las poblaciones de Poitou , a las cuales vienen a unirse, cada año, las de todas las provincias limítrofes, atraídas hacia ellas por una confianza que brillantes milagros han justificado mil veces.
A menudo, sin duda, se extrajeron de estas dos tumbas numerosas porciones de estas preciosas reliquias; pues, durante las reparaciones de la cripta y de su entorno, devueltos en 1854 a su estado primitivo por orden de Monseñor Pi e; cuan do le fue dado a quien traza estas líneas sacar de su oscuridad de catorce siglos los dos ataúdes de piedra que habían encerrado los cuerpos sagrados de las santas hijas, solo se encontraron fragmentos bastante escasos mezclados con restos de telas de seda y oro. Lo que había de insigne había desaparecido, pues, por causas de las que no se tiene recuerdo alguno; pero los últimos restos, cuya autenticidad fue entonces canónicamente reconocida, no cesan de santificar con su presencia la iglesia subterránea, donde santa Radegunda ya no tiene más que una porción de sí misma. Al altar principal de la santa reina, fijado en el ábside oriental de la cripta, se han anexado otros dos que ocupan cada uno uno de los otros dos brazos de la cruz: el del norte, a la derecha de santa Radegunda, consagrado bajo la advocación de santa Inés; el del sur, bajo la de santa Disciola. Recubren los sarcófagos y, como en la iglesia primitiva, el santo sacrificio puede ser ofrecido allí sobre los restos venerables de las amigas de Dios.
Propio de Poitiers, y el abad Aubert, canónigo, historiógrafo de Poitiers.
Iconografía
Signos y atributos
Entidades
Red del relato
Los nombres, lugares y conceptos más presentes en la ficha, ponderados por su centralidad en el texto.
Lo sobrenatural en su vida
Los milagros de Santa Inés y Santa Disciola
Preguntas frecuentes sobre Santa Inés y Santa Disciola
¿Quién fue Santa Inés y Santa Disciola?
Santa Inés fue la primera abadesa del monasterio fundado por santa Radegunda en Poitiers, introduciendo allí la regla de san Cesáreo. Murió en 588, poco después de su protectora, junto a santa Disciola, religiosa ejemplar y sobrina del obispo de Albi. Sus tumbas, situadas en la cripta de Santa Radegunda, son objeto de una veneración secular.
¿De qué es Santa Inés y Santa Disciola santo patrón?
Patronazgos de Santa Inés y Santa Disciola: Poitou.
¿Cómo se reconoce a Santa Inés y Santa Disciola en el arte cristiano?
En la iconografía, Santa Inés y Santa Disciola se reconoce por: báculo abacial, regla monástica y sarcófago de piedra.
¿Qué milagros se atribuyen a Santa Inés y Santa Disciola?
Se atribuyen a este santo 2 milagros, en particular: Signo / prodigio.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Santa Inés y Santa Disciola?
Entre sus contemporáneos figuran: San Remigio (Apóstol de los francos), San Antidio de Besançon, San Eugenio de Cartago y San Nicasio de Reims.
¿Cuándo murió Santa Inés y Santa Disciola?
Santa Inés y Santa Disciola murió hacia 600.
¿Cuáles son los otros nombres de Santa Inés y Santa Disciola?
Otras formas del nombre: Disciole.
¿Quiénes son los allegados de Santa Inés y Santa Disciola?
Allegados de Santa Inés y Santa Disciola: Sainte Radegonde (madre espiritual / protectora) y Saint Sauve (tío de Disciola).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Educación de Inés por santa Radegunda
- Ingreso al monasterio de Poitiers
- Bendición abacial por san Germán de París
- Viaje a Arlés para adoptar la regla de san Cesáreo
- Gobierno de doscientas religiosas
- Muerte de Inés nueve meses después de Radegunda
- Reconocimiento canónico de los restos en 1854 por Mons. Pie
Citas
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Retiraos un poco para que pueda descansar
Santa Disciola a sus hermanas