Margarita María Alacoque
Religiosa de la Visitación en Paray-le-Monial, Margarita María Alacoque (1647-1690) recibió las grandes apariciones del Sagrado Corazón de Jesús y fue la principal propagadora de esta devoción.
Sus contemporáneos
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Biografía
Nacida en Borgoña en 1647, Margarita María Alacoque conoció una infancia marcada por la piedad y las pruebas antes de ingresar en las visitandinas de Paray-le-Monial.
Margarita Alacoque nació el 22 de julio de 1647 en Verosvres, en la aldea de L'Hautecour, en Borgoña, y fue bautizada el 25 de julio siguiente. Era una de los hijos de Claude Alacoque, notario real, y de Philiberte Lamyn, familia de buena posición. Según la tradición recogida por las fuentes hagiográficas, manifestó desde muy joven una marcada sensibilidad religiosa y se habría consagrado a Dios mediante un voto de castidad desde la infancia. La muerte de su padre en 1655 sumió a la familia en dificultades, pasando el patrimonio bajo el control de parientes, lo que le valió a la joven años penosos. Tras un periodo de vacilación sobre su vocación, ingresó el 25 de mayo de 1671 en el monasterio de la Visitación de Santa María de Paray-le-Monial, recibiendo el nombre de sor Margarita María, y profesó sus votos en noviembre de 1672. Fue en este convento donde pasó el resto de su vida, ocupando especialmente el cargo de maestra de novicias. Falleció allí el 17 de octubre de 1690, a la edad de cuarenta y tres años.
Vida y obra
Entre 1673 y 1675, Margarita María recibió las «grandes apariciones» del Sagrado Corazón, de las cuales se convirtió en mensajera, apoyada por el jesuita Claudio de la Colombière.
La obra de Margarita María es inseparable de la serie de revelaciones que declaró haber recibido en Paray-le-Monial entre el 27 de diciembre de 1673 y junio de 1675, conocidas bajo el nombre de «grandes apariciones». Durante estas, Cristo le habría mostrado su Corazón, fuente de un amor desconocido por los hombres, y le habría confiado la misión de difundir esta devoción. Según los relatos derivados de sus propios escritos, le pidió en particular la comunión reparadora de los primeros viernes de mes, la práctica de la «Hora santa» y la institución de una fiesta litúrgica del Sagrado Corazón, fijada el viernes después de la octava del Corpus Christi. El anuncio de estas experiencias místicas suscitó al principio incomprensión y desconfianza en su comunidad. El punto de inflexión llegó en 1675 con la llegada a Paray-le-Monial del jesuita Claudio de la Colombière, quien se convirtió en su confesor, reconoció la autenticidad de sus estados interiores y la alentó a consignar por escrito sus experiencias. Este apoyo fue determinante para la difusión progresiva de la devoción al Sagrado Corazón, primero en el monasterio y luego mucho más allá.
Camino hacia la santidad
Su espiritualidad, centrada en el amor al Corazón de Cristo, la reparación y el abandono, da testimonio de una vida de humildad y obediencia a menudo puesta a prueba.
La santidad de Margarita María se desplegó en el marco austero de la vida visitandina, fundada por san Francisco de Sales y santa Juana de Chantal sobre la humildad, la dulzura y el abandono a la voluntad de Dios. Su espiritualidad se concentra en el amor al Corazón de Jesús y en la idea de reparación: responder con amor al amor desconocido y ofendido. Las fuentes insisten en las pruebas interiores y las contradicciones que soportó, tanto por parte de algunas de sus hermanas como en los sufrimientos físicos que aceptó. Su correspondencia deja traslucir una doctrina del olvido de sí misma y de la confianza: «Al olvidarse de usted misma, lo poseerá; al abandonarse a él, él la poseerá», escribía a una religiosa. Este camino de humildad y anonadamiento, conjugado con la intensidad de su vida de oración, fundó su reputación de santidad, que se extendió después de su muerte a medida que se difundía la devoción que había recibido la misión de promover.
Beatificación y canonización
Beatificada en 1864 por Pío IX y canonizada en 1920 por Benedicto XV, su festividad se celebra el 16 de octubre.
El proceso para el reconocimiento de la santidad de Margarita María culminó con su beatificación, pronunciada el 18 de septiembre de 1864 por el papa Pío IX. Las fuentes relatan que, durante la instrucción de la causa, su cuerpo fue examinado y que ciertos elementos fueron juzgados notablemente conservados casi dos siglos después de su muerte. Posteriormente fue canonizada el 13 de mayo de 1920 por el papa Benedicto XV, en un momento en que la devoción al Sagrado Corazón, de la cual ella había sido el instrumento privilegiado, gozaba de una amplia difusión en la Iglesia católica. Su memoria litúrgica se celebra hoy el 16 de octubre; estaba fijada el 17 de octubre antes de la reforma del calendario de 1969, fecha que aún se mantiene en la Orden de la Visitación. Su cuerpo es venerado en la capilla de las Apariciones, en el monasterio de la Visitación de Paray-le-Monial, convertido en uno de los grandes lugares de peregrinación vinculados al Sagrado Corazón.
Espiritualidad y legado
Margarita María es el origen de la forma moderna del culto al Sagrado Corazón, que marcó profundamente la piedad católica e hizo de Paray-le-Monial un santuario mayor.
El legado de Margarita María Alacoque es ante todo el de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús bajo su forma moderna, que ella contribuyó de manera decisiva a dar a conocer. Sus escritos, entre ellos un relato de su vida redactado por obediencia, nutrieron la difusión de esta piedad, prolongada por los jesuitas, especialmente en la obra de Jean Croiset publicada en 1691. La fiesta del Sagrado Corazón, que ella dijo haber recibido la misión de promover, fue concedida a ciertas Iglesias en 1765 y luego extendida a toda la Iglesia latina en 1856. Paray-le-Monial, donde vivió y murió, se ha convertido en un santuario internacional del Sagrado Corazón, lugar de peregrinaciones y encuentros. Su nombre permanece estrechamente asociado al de san Claudio de la Colombière, su director espiritual. La espiritualidad reparadora que ella promovió —comunión de los primeros viernes, consagración al Corazón de Cristo, Hora santa— marcó duraderamente la devoción católica de los siglos XIX y XX.
Iconografía
Signos y atributos
Preguntas frecuentes sobre Margarita María Alacoque
¿Quién fue Margarita María Alacoque?
Religiosa de la Visitación en Paray-le-Monial, Margarita María Alacoque (1647-1690) recibió las grandes apariciones del Sagrado Corazón de Jesús y fue la principal propagadora de esta devoción.
¿Cómo se reconoce a Margarita María Alacoque en el arte cristiano?
En la iconografía, Margarita María Alacoque se reconoce por: Corazón de Jesús y hábito de la Visitación.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Margarita María Alacoque?
Entre sus contemporáneos figuran: María de Jesús López Rivas, Mariana de Jesús de Paredes, Beata Mariana de Jesús (de Paredes y Flores) y San Francisco de Sales (Obispo y Príncipe de Ginebra).
¿Cuándo murió Margarita María Alacoque?
Margarita María Alacoque murió hacia 1690.
¿Cuáles son los otros nombres de Margarita María Alacoque?
Otras formas del nombre: Margaret Mary Alacoque, Margherita Maria Alacoque y Margarita María de Alacoque.
¿Quiénes son los allegados de Margarita María Alacoque?
Allegados de Margarita María Alacoque: Claude Alacoque (padre) y Philiberte Lamyn (madre).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1690
- Canonización en 1920 por Benedicto XV
Citas
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Al olvidarte de ti mismo, lo poseerás; al abandonarte a él, él te poseerá.
https://nominis.cef.fr/contenus/saint/2028/Sainte-Marguerite-Marie-Alacoque.html