Braulio María Corres y 70 compañeros
Braulio María Corres y sus 70 compañeros son religiosos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios martirizados en España en 1936 por permanecer fieles a su misión junto a los enfermos.
Sus contemporáneos
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Biografía
Presentación del grupo de 71 mártires de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, encabezado por Braulio María Corres y Federico Rubio Álvarez.
El grupo de los beatos Braulio María Corres y 70 compañeros (es decir, 71 mártires en total) está compuesto por religiosos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios (también llamados Hermanos Hospitalarios o Fatebenefratelli). Fueron ejecutados por odio a la fe en España entre julio de 1936 y febrero de 1937, durante la Guerra Civil Española. Entre ellos, destacan dos figuras principales: - Braulio María Corres Díaz de Cerio (nacido Pablo Corres Díaz de Cerio) nació el 26 de junio de 1897 en Torralba del Río, Navarra (España). Ingresó a los 13 años en la Escuela Apostólica de Ciempozuelos y fue ordenado sacerdote en 1922. En 1931, fue nombrado maestro de novicios en Calafell (Tarragona). Murió mártir el 30 de julio de 1936 en Calafell, a la edad de 39 años. - Federico Rubio Álvarez (nacido Carlos Rubio Álvarez) nació el 3 de diciembre de 1862 en Benavides de Órbigo, en la provincia de León (España). Ingresó en la Orden a los 19 años, estudió en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y fue ordenado sacerdote en 1899. Ejerció numerosas responsabilidades, destacando como superior en Gibraltar, Granada y Madrid, provincial de España y director espiritual en Talavera de la Reina. Fue martirizado el 25 de julio de 1936 en Talavera de la Reina, a la edad de 73 años. Los otros 69 compañeros mártires eran hermanos hospitalarios de diversas edades (de 18 a 75 años) y de diferentes nacionalidades, entre ellos siete jóvenes religiosos colombianos que terminaban su formación en España.
Vida y obra
El compromiso de los hermanos hospitalarios con los enfermos y los más necesitados en sus instituciones en España.
La obra de este grupo de mártires está íntimamente ligada al carisma de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, fundada en el siglo XVI para el cuidado de los enfermos, los pobres y las personas que sufren discapacidades físicas o mentales. En 1936, al comienzo de la Guerra Civil Española, los hermanos de la Orden gestionaban varios hospitales, sanatorios y escuelas apostólicas por todo el país, especialmente en Calafell (Tarragona), Talavera de la Reina (Toledo), Ciempozuelos (Madrid), Carabanchel Alto (Madrid), Barcelona y Sant Boi de Llobregat. Ante el aumento de las tensiones y las amenazas directas de persecución religiosa, el Superior General de la Orden, el hermano Narciso Durchschein, había enviado una carta a las comunidades para exhortarlas a permanecer fieles a su misión. Les pedía que permanecieran al lado de los enfermos y las personas discapacitadas a su cargo, a menos que se vieran obligados por un caso de fuerza mayor. Los hermanos eligieron permanecer en sus puestos, negándose a abandonar a sus pacientes a pesar del peligro de muerte inminente.
Camino hacia la santidad
El relato del martirio de los hermanos hospitalarios, arrestados y ejecutados en diferentes localidades españolas en 1936.
El vía crucis de estos religiosos se desarrolló durante los primeros meses de la Guerra Civil Española, marcada por una violenta persecución contra la Iglesia Católica.
El 25 de julio de 1936, en Talavera de la Reina, los milicianos arrestaron a los cuatro miembros de la comunidad local, entre ellos el padre Federico Rubio Álvarez. Fueron conducidos a las afueras de la ciudad y fusilados cerca del santuario de la Virgen del Prado.
En Calafell, el padre Braulio María Corres Díaz de Cerio, consciente del peligro, preparó espiritualmente a sus novicios para el martirio. El 30 de julio de 1936, tras haberles distribuido la comunión y haberlos alentado a ofrecer su vida por Cristo, fue arrestado junto con 14 de sus compañeros y novicios mientras se dirigían a la estación. Todos fueron fusilados ese mismo día.
Otras ejecuciones tuvieron lugar en los meses siguientes en las comunidades de Ciempozuelos, Carabanchel Alto, Barcelona y Sant Boi de Llobregat. Entre las víctimas figuraban siete jóvenes hermanos colombianos (Rubén de Jesús López Aguilar, Arturo Ayala Niño, Juan Bautista Velázquez Peláez, Eugenio Ramírez Salazar, Esteban Maya Gutiérrez, Melquíades Ramírez Zuloaga y Gaspar Páez Perdomo), arrestados en Ciempozuelos y fusilados en Barcelona el 9 de agosto de 1936. Se convirtieron así en los primeros beatos de la historia de Colombia.
En todos los casos, los testigos relatan que los mártires acogieron la muerte con serenidad, perdonando a sus verdugos y confesando su fe.
Beatificación y canonización
El reconocimiento oficial del martirio y la beatificación solemne por el Papa Juan Pablo II en 1992.
La causa de beatificación de este primer grupo de mártires de la Orden Hospitalaria fue introducida después del fin del conflicto. El decreto que reconoce oficialmente su martirio por odio a la fe fue promulgado por la Congregación para las Causas de los Santos el 14 de mayo de 1991.
El 25 de octubre de 1992, el Papa Juan Pablo II celebró la beatificación solemne de Braulio María Corres, Federico Rubio y sus 69 compañeros en la plaza de San Pedro en Roma. Durante su homilía, el Santo Padre saludó a estos «testigos de Cristo crucificado y resucitado» que no temblaron ante las amenazas y sellaron con su vida la verdad que profesaban. También rindió un homenaje particular a los siete hermanos colombianos, primeros hijos de esta nación en ser elevados a los honores de los altares.
Espiritualidad y legado
La unión del martirio de la fe y de la caridad, y la unificación de su memoria litúrgica en el seno de la Orden.
La espiritualidad de estos 71 beatos se basa en la síntesis perfecta entre el martirio de la fe y el martirio de la caridad. Al elegir no abandonar a los enfermos mentales, a los niños discapacitados y a los indigentes a quienes cuidaban, vivieron el carisma de la hospitalidad hasta el don supremo de su vida.
Su legado permanece vivo en el seno de la Familia hospitalaria de San Juan de Dios. En 2014, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos aprobó la solicitud de la Orden de unificar la memoria litúrgica de todos sus mártires de la guerra de España (los 71 beatificados en 1992 y los 24 beatificados en 2013) el 25 de octubre, día aniversario de la primera beatificación.
Estos mártires recuerdan hoy todavía a los religiosos y a los colaboradores laicos de la Orden el valor inestimable del servicio compasivo junto a los más vulnerables y la fuerza de la fe frente a la adversidad.
Preguntas frecuentes sobre Braulio María Corres y 70 compañeros
¿Quién fue Braulio María Corres y 70 compañeros?
Braulio María Corres y sus 70 compañeros son religiosos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios martirizados en España en 1936 por permanecer fieles a su misión junto a los enfermos.
¿Cómo murió Braulio María Corres y 70 compañeros?
Braulio María Corres y 70 compañeros sufrió el martirio por la fe cristiana (20.º siglo).
¿Qué santos fueron contemporáneos de Braulio María Corres y 70 compañeros?
Entre sus contemporáneos figuran: Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Felipe de Jesús Munárriz y 50 compañeros, Mariano de Jesús Euse Hoyos y Teresa de Jesús de los Andes.
¿Cuáles son los otros nombres de Braulio María Corres y 70 compañeros?
Otras formas del nombre: Pablo Corres Díaz de Cerio y Carlos Rubio Álvarez.
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1936
- Beatificación en 1992 por Juan Pablo II