Luigi Maria Olivares
Obispo salesiano italiano de Sutri y Nepi, reconocido venerable por la Iglesia católica por su celo pastoral y su caridad.
Sus contemporáneos
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Biografía
Juventud, vocación y ordenación sacerdotal de Luigi Maria Olivares.
Luigi Maria Olivares nació el 18 de octubre de 1873 en Corbetta, en la provincia de Milán, Italia. Proveniente de una familia numerosa y profundamente cristiana, fue uno de los quince hijos de Alberto Olivares y Giuditta Reina. Bautizado el mismo día de su nacimiento en la iglesia parroquial de San Vittore Martire de Corbetta, sintió muy pronto el llamado al sacerdocio. Desde los ocho años, comenzó a madurar su vocación junto al párroco local. Continuó sus estudios secundarios y filosóficos en el preseminario de Seveso y luego en el de Monza, antes de estudiar teología en Milán. El 4 de abril de 1896, fue ordenado sacerdote por el cardenal Andrea Carlo Ferrari, arzobispo de Milán. Este último lo envió primero como vicerrector del colegio arzobispal de Saronno, cargo que ejerció con dedicación durante ocho años.
Vida y obra
Su trayectoria con los salesianos, su ministerio en Roma y su episcopado en Sutri y Nepi.
Atraído desde su juventud por el carisma de san Juan Bosco, Luigi Maria Olivares obtuvo en 1904 la autorización de su arzobispo para ingresar con los salesianos de Don Bosco. Tras su profesión religiosa, enseñó teología moral y sociología en el teologado de Foglizzo de 1906 a 1910. En 1910, fue nombrado párroco de la nueva parroquia de Santa Maria Liberatrice, situada en el barrio popular y entonces difícil de Testaccio en Roma. Gracias a su bondad, su caridad incansable y su presencia junto a los jóvenes y las familias pobres, logró transformar profundamente este entorno reputado como anticlerical. Allí fundó un oratorio y erigió una gran cruz de hierro en el monte Testaccio. El 15 de julio de 1916, el papa Benedicto XV lo nombró obispo de las diócesis unidas de Sutri y Nepi. Recibió la consagración episcopal el 29 de octubre de 1916 de manos del cardenal salesiano Giovanni Cagliero. Durante sus veintiséis años de episcopado, monseñor Olivares se distinguió por su celo pastoral. Reorganizó por completo los seminarios de Sutri y Nepi, permitiendo la ordenación de más de cuarenta nuevos sacerdotes. Promovió activamente la Acción Católica y la enseñanza del catecismo. Cercano a los pobres y a los obreros, no dudó en oponerse firmemente a las provocaciones del régimen fascista, especialmente tras el incendio provocado del círculo católico de Nepi en 1926. De 1928 a 1930, asumió también el cargo de administrador apostólico de la diócesis de Civita Castellana. Asimismo, acompañó a futuras figuras de santidad locales, como la beata Cecilia Eusepi.
Camino hacia la santidad
Su muerte en 1943 y la apertura de su causa de beatificación.
Monseñor Olivares falleció el 19 de mayo de 1943 en Pordenone, en el Friuli, mientras predicaba un retiro espiritual a estudiantes de secundaria. Afectado por una peritonitis el 6 de mayo, se sometió a una operación de urgencia que lamentablemente derivó en una septicemia. En plena Segunda Guerra Mundial, sus restos fueron trasladados a Nepi y depositados temporalmente en una capilla del cementerio local, antes de ser solemnemente trasladados en 1955 a la catedral de Nepi, donde reposan desde entonces. La reputación de santidad de monseñor Olivares condujo a la apertura de su causa de beatificación. El proceso informativo diocesano se abrió el 25 de mayo de 1963 y se cerró el 19 de octubre de 1967. La validez de este proceso fue reconocida por la Congregación para las Causas de los Santos el 11 de octubre de 1991, y la Positio fue publicada en 1992.
Beatificación y canonización
El reconocimiento de sus virtudes heroicas por el papa Juan Pablo II.
El 20 de diciembre de 2004, el papa Juan Pablo II autorizó la promulgación del decreto que reconoce las virtudes heroicas de Luigi Maria Olivares, confiriéndole así el título de venerable. Su causa de beatificación sigue en curso, a la espera del reconocimiento de un milagro atribuido a su intercesión.
Espiritualidad y legado
Su lema episcopal, su regla de vida y el recuerdo de su acción pastoral.
La espiritualidad de Mons. Olivares está profundamente marcada por el espíritu salesiano de dulzura y firmeza, resumido en su lema episcopal: Fortiter et suaviter (Con fuerza y dulzura). En el momento de su nombramiento como obispo, se impuso una regla de vida rigurosa, prometiendo amar a su diócesis como a una esposa, consultar a Jesús en la oración antes de cualquier decisión importante, huir del lujo, respetar fielmente su horario y vivir una caridad dispuesta a todos los sacrificios. Su legado permanece vivo en la parroquia romana de Santa Maria Liberatrice en Testaccio, así como en las antiguas diócesis de Sutri y Nepi (hoy integradas en la diócesis de Civita Castellana), donde su memoria es honrada como la de un pastor humilde, valiente y entregado por completo a su rebaño.
Preguntas frecuentes sobre Luigi Maria Olivares
¿Quién fue Luigi Maria Olivares?
Obispo salesiano italiano de Sutri y Nepi, reconocido venerable por la Iglesia católica por su celo pastoral y su caridad.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Luigi Maria Olivares?
Entre sus contemporáneos figuran: Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Felipe de Jesús Munárriz y 50 compañeros, Mariano de Jesús Euse Hoyos y Teresa de Jesús de los Andes.
¿Cuándo murió Luigi Maria Olivares?
Luigi Maria Olivares murió hacia 1943.
¿Quiénes son los allegados de Luigi Maria Olivares?
Allegados de Luigi Maria Olivares: Alberto Olivares (padre) y Giuditta Reina (madre).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1873-1943
- Decreto de venerabilidad por Juan Pablo II