Maria Carmela Giannetto
Religiosa italiana de la Congregación de las Hijas de María Inmaculada, conocida como Sor Maria Francesca, se distinguió por su abandono a la Providencia y su aceptación alegre de la enfermedad.
Sus contemporáneos
Figuras y referencias situadas alrededor del periodo normalizado de esta ficha.
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Biografía
Nacimiento en Mesina, infancia y pruebas familiares que orientan a Carmela hacia la vida religiosa.
Carmela Giannetto nació el 30 de abril de 1902 en Camaro Superiore, un barrio de Mesina en Sicilia (Italia). Fue la cuarta de los seis hijos de Vincenzo Giannetto y Maria Fleri, en el seno de una familia modesta y profundamente cristiana. Fue bautizada el 10 de mayo de 1902 en la iglesia Maria Santissima Incoronata. Durante su infancia, ella misma se describía como un poco caprichosa y coqueta, pero sintió muy pronto una atracción por la oración. Su adolescencia estuvo marcada por dos duelos dolorosos que trastornaron su vida: la muerte de su hermana mayor Nunzia el 11 de febrero de 1916, y luego la de su padre el 11 de septiembre de 1917. Estas pruebas la llevaron a abandonar sus estudios para consagrarse a la catequesis y a profundizar su relación con Dios. Bajo la dirección espiritual del padre capuchino Mariano da Valledolmo, maduró el proyecto de consagrarse enteramente al Señor.
Vida y obra
Ingreso en las Hijas de María Inmaculada, dudas espirituales, votos en Roma y regreso a Camaro Superiore ante la enfermedad.
El 14 de enero de 1922, Carmela se dirige al Instituto Santa Brígida en Mesina, donde conoce a la venerable Brígida María Postorino, fundadora de la Congregación de las Hijas de María Inmaculada. Este encuentro confirma su vocación. Al día siguiente, el 15 de enero, a pesar de la oposición de su familia, abandona la casa paterna para comenzar su postulantado. El 17 de abril de 1922, comienza su noviciado en Regio de Calabria. El 7 de octubre del mismo año, recibe el hábito religioso y toma el nombre de Sor María Francesca. Sin embargo, atraviesa una profunda crisis espiritual, dudando de su aptitud para la vida religiosa. La víspera de Año Nuevo de 1922, ante esta angustia, la fundadora la envía a reflexionar a la comunidad de Catona. El 9 de enero de 1923, deja temporalmente el hábito y regresa con su familia para discernir. Tras solo ocho días, plenamente convencida de su llamada, vuelve al noviciado y se le autoriza a revestir de nuevo el hábito tres meses después. Admitida a la profesión el 23 de abril de 1924, es enviada a Roma, donde la congregación abre una casa de acogida para los peregrinos del Año Santo de 1925, situada en viale Mazzini. Es allí donde pronuncia sus primeros votos el 25 de marzo de 1925. Debido a su madurez espiritual, se le confía el cargo de asistente de las postulantes. Es también en Roma donde se manifiestan los primeros síntomas de la tuberculosis. En 1928, ante el deterioro de su salud, el Consejo General del instituto solicita a la Santa Sede una dispensa para permitirle pronunciar sus votos perpetuos de manera anticipada. Para intentar curarla, sus superioras la envían sucesivamente a Catona en julio de 1929, y luego a Menfi en septiembre. Tras una breve estancia con su familia en noviembre, es admitida a la profesión perpetua en enero de 1930. Por consejo de los médicos, es enviada de regreso a su casa natal en Camaro Superiore para recibir los cuidados adecuados. Allí recibe el Viático el 4 de febrero de 1930 de manos del párroco Don Pietro Profera, y fallece santamente el 16 de febrero de 1930, a la edad de 27 años.
Camino hacia la santidad
Exhumación de su cuerpo intacto y apertura de su causa de beatificación.
A su muerte, Sor Maria Francesca pide ser sepultada con el libro de las constituciones de su instituto, su rosario, una palma y un lirio. Once meses más tarde, durante una exhumación canónica, su cuerpo es encontrado intacto, y el lirio así como la palma aparecen misteriosamente frescos. El 15 de enero de 1989, sus restos son trasladados del cementerio comunal a la capilla del Instituto de las Hijas de María Inmaculada en Mesina (via Borelli), convirtiéndose en un lugar de peregrinación para numerosos fieles. La causa de beatificación es oficialmente abierta a nivel diocesano el 13 de mayo de 1989. La investigación diocesana se cierra el 16 de febrero de 1992 (la primera fase habiéndose concluido el 24 de octubre de 1991). La Positio sobre la heroicidad de sus virtudes es depositada en Roma en 2004.
Beatificación y canonización
Reconocimiento de la heroicidad de sus virtudes por el Papa Francisco en 2020.
El 23 de noviembre de 2020, el Papa Francisco recibió en audiencia al prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y autorizó la promulgación del decreto que reconoce la heroicidad de las virtudes de la Sierva de Dios Maria Francesca Giannetto (en el siglo Carmela). Desde entonces, es declarada Venerable. El reconocimiento oficial de un milagro atribuido a su intercesión es ahora requerido para abrir el camino a su beatificación.
Espiritualidad y legado
Espiritualidad eucarística, aceptación del sufrimiento y memoria local en Mesina.
La espiritualidad de la Venerable Maria Francesca Giannetto está centrada en el abandono total a la Divina Providencia y un amor ardiente por Jesús Eucaristía, ante quien pasaba largas horas en adoración. Llevaba constantemente un ejemplar del Evangelio en su bolsillo para poder meditar la Palabra de Dios en todo momento. Su vida, aunque breve, testimonia una aceptación alegre del sufrimiento y de la enfermedad, que consideraba como un "martirio interior, silencioso y oculto" para unirse a la Pasión de Cristo. Sus últimas palabras resumen su ideal de vida: «Amate Gesù: gli amori della terra, non ordinati a lui, sono vani. Venite nella volontà di Dio, specialmente nelle cose avverse, amate il sacrifice; la via del sacrifice è la via del cielo» (Amen a Jesús: los amores de la tierra, si no están ordenados a Él, son vanos. Entren en la voluntad de Dios, especialmente en la adversidad, amen el sacrificio; el camino del sacrificio es el camino del cielo). Hoy, su memoria permanece viva en Mesina, en particular en su barrio natal de Camaro, donde una escuela materna municipal y una calle llevan su nombre.
Iconografía
Signos y atributos
Preguntas frecuentes sobre Maria Carmela Giannetto
¿Quién fue Maria Carmela Giannetto?
Religiosa italiana de la Congregación de las Hijas de María Inmaculada, conocida como Sor Maria Francesca, se distinguió por su abandono a la Providencia y su aceptación alegre de la enfermedad.
¿Cómo se reconoce a Maria Carmela Giannetto en el arte cristiano?
En la iconografía, Maria Carmela Giannetto se reconoce por: libro de las constituciones, rosario, palma y lirio.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Maria Carmela Giannetto?
Entre sus contemporáneos figuran: Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Felipe de Jesús Munárriz y 50 compañeros, Mariano de Jesús Euse Hoyos y Teresa de Jesús de los Andes.
¿Cuándo murió Maria Carmela Giannetto?
Maria Carmela Giannetto murió hacia 1902.
¿Cuáles son los otros nombres de Maria Carmela Giannetto?
Otras formas del nombre: Carmela Giannetto, Sœur Maria Francesca y Maria Francesca Giannetto.
¿Quiénes son los allegados de Maria Carmela Giannetto?
Allegados de Maria Carmela Giannetto: Vincenzo Giannetto (padre), Maria Fleri (madre) y Nunzia Giannetto (hermana).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1902-1930
- Decreto de venerabilidad por Francisco
Citas
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Amen a Jesús: los amores de la tierra, no ordenados a Él, son vanos. Vengan a la voluntad de Dios, especialmente en las cosas adversas, amen el sacrificio; el camino del sacrificio es el camino del cielo.
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