María Josefa Sancho de Guerra
Religiosa española (1842-1912), fundadora en Bilbao de las Siervas de Jesús de la Caridad, dedicadas al cuidado de los enfermos. Primera santa vasca, canonizada por Juan Pablo II en 2000.
Sus contemporáneos
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Biografía
María Josefa Sancho de Guerra nace en Vitoria en 1842 y, tras una vocación contrariada por la enfermedad, orienta su vida hacia el servicio de los enfermos en la vida religiosa activa.
María Josefa Sancho de Guerra nace el 7 de septiembre de 1842 en Vitoria, en la provincia de Álava, en el País Vasco español. Es hija de Bernabé Sancho, ebanista, y de Petra de Guerra; su padre muere repentinamente cuando ella solo tiene siete años. Piadosa desde la infancia, marcada por una fuerte devoción a la Eucaristía y a la Virgen, así como por una sensibilidad hacia los pobres y los enfermos, manifiesta hacia los dieciocho años el deseo de entrar en el convento. Un primer intento en 1860 con las Concepcionistas contemplativas de Aranjuez fracasa: contrae tifus, lo que arruina su proyecto de vida contemplativa. En 1865, a los veintidós años, entra en una congregación de vida activa recientemente fundada, las Siervas de María, Ministras de los enfermos, en Madrid, instituto establecido por santa Soledad Torres Acosta. Atravesada por una crisis de discernimiento sobre su vocación, es alentada, según sus biógrafos, por san Antonio María Claret y por Soledad Torres Acosta a seguir un camino nuevo. Consagrará toda su vida al cuidado de los enfermos, hasta su muerte en Bilbao el 20 de marzo de 1912.
Vida y obra
En 1871, funda en Bilbao las Siervas de Jesús de la Caridad, congregación dedicada enteramente a la asistencia de los enfermos a domicilio y en los hospitales.
Con la autorización del cardenal arzobispo de Toledo, María Josefa deja a las Siervas de María en 1871 y funda, con cuatro compañeras, el Instituto de las Siervas de Jesús de la Caridad. Destinadas inicialmente a Barcelona, las fundadoras son finalmente orientadas hacia Bilbao, donde se establecen; María Josefa toma entonces el nombre de María Josefa del Corazón de Jesús. La congregación se consagra al cuidado de los enfermos, tanto a domicilio como en los hospitales, y más ampliamente a la atención de los niños, los ancianos y los pobres. El instituto recibe la aprobación diocesana en 1874 y la aprobación pontificia en 1886. Las vocaciones afluyen rápidamente y se abren nuevas casas en varias ciudades de España, como Burgos o Miranda de Ebro, y luego más allá de las fronteras. Superiora del instituto durante varias décadas, María Josefa dirige su expansión, incluso durante sus últimos años de enfermedad, especialmente a través de una abundante correspondencia. A su muerte en 1912, la congregación cuenta con cuarenta y tres casas y más de mil religiosas, habiéndose abierto la última fundación en vida de la santa en Concepción, Chile.
Camino hacia la santidad
Su espiritualidad une un espíritu contemplativo al servicio concreto de los que sufren, lo cual resume en la idea de una asistencia «del corazón».
La santidad de María Josefa se despliega en la unión de un espíritu contemplativo y una entrega muy concreta a los enfermos. Enseña a sus religiosas que la asistencia caritativa no se reduce a dispensar remedios y alimento: existe, dice, otra forma de ayuda que nunca debe olvidarse, «la asistencia del corazón», aquella que compadece a la persona que sufre y se adapta a sus necesidades. Esta atención maternal, ejercida junto a los enfermos sin distinción de condición, constituye el corazón de su espiritualidad. Su propia vida está marcada por la prueba física: durante sus últimos años, una grave enfermedad cardíaca, y luego una afección pulmonar, la confinan, sin interrumpir su servicio caritativo ni su gobierno del instituto. Su reputación de santidad, fundada en la humildad, la paciencia en el sufrimiento y la caridad hacia los más desamparados, se extiende desde que estaba viva y crece después de su muerte, abriendo el camino a la introducción de su causa.
Beatificación y canonización
Beatificada en 1992 y canonizada en 2000 por Juan Pablo II, es la primera santa del País Vasco; su memoria litúrgica está fijada el 20 de marzo.
María Josefa Sancho de Guerra fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 27 de septiembre de 1992, en la plaza de San Pedro. El mismo papa la canonizó el 1 de octubre de 2000, en Roma, durante una celebración que reunió a varios nuevos santos, entre ellos Katharine Drexel y Josefina Bakhita, así como a los mártires de China. Es reconocida así como la primera santa originaria del País Vasco. En su homilía de canonización, Juan Pablo II recordó que ella confió a sus Siervas de Jesús la misión de manifestar el rostro misericordioso de Dios a quienes sufren, e invocó su intercesión por la región vasca. Su memoria litúrgica se celebra el 20 de marzo, día del aniversario de su muerte. El reconocimiento oficial de los milagros atribuidos a su intercesión tuvo lugar en el marco ordinario de los procesos de beatificación y canonización, conforme al procedimiento de la Iglesia, pero el detalle de estas curaciones no ha podido ser documentado aquí a partir de fuentes accesibles.
Espiritualidad y herencia
Su congregación, dedicada al cuidado de los enfermos, se ha extendido por varios continentes, y su ejemplo sigue siendo una referencia para la pastoral de la salud.
La herencia de María Josefa Sancho de Guerra se prolonga a través de la congregación de las Siervas de Jesús de la Caridad, que continúa tras su muerte su expansión mucho más allá de España. El instituto cuenta hoy con numerosas casas repartidas en varios países de Europa y América Latina, así como en otras regiones del mundo, donde las religiosas se dedican al cuidado de los enfermos, de los ancianos y de los más pobres. Figura de la pastoral de la salud, María Josefa es honrada muy especialmente en el País Vasco, del cual es la primera santa, y su recuerdo permanece ligado a la ciudad de Bilbao, cuna de su fundación y lugar de su muerte. Su enseñanza sobre la «asistencia del corazón», que sitúa la compasión y la relación en el centro del cuidado, sigue inspirando a las comunidades asistenciales y a la reflexión de la Iglesia sobre el acompañamiento de los que sufren.
Preguntas frecuentes sobre María Josefa Sancho de Guerra
¿Quién fue María Josefa Sancho de Guerra?
Religiosa española (1842-1912), fundadora en Bilbao de las Siervas de Jesús de la Caridad, dedicadas al cuidado de los enfermos. Primera santa vasca, canonizada por Juan Pablo II en 2000.
¿Qué santos fueron contemporáneos de María Josefa Sancho de Guerra?
Entre sus contemporáneos figuran: Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Felipe de Jesús Munárriz y 50 compañeros, Mariano de Jesús Euse Hoyos y Teresa de Jesús de los Andes.
¿Cuándo murió María Josefa Sancho de Guerra?
María Josefa Sancho de Guerra murió hacia 1912.
¿Cuáles son los otros nombres de María Josefa Sancho de Guerra?
Otras formas del nombre: María Josefa del Corazón de Jesús Sancho de Guerra, Maria Giuseppa del Cuore di Gesù, María Josefa of the Heart of Jesus Sancho de Guerra y María Josefa du Coeur de Jésus Sancho de Guerra.
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1912
- Canonización en 2000 por Juan Pablo II
Citas
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La asistencia caritativa no consiste solo en dar medicinas y comida a los enfermos. Existe otra asistencia que nunca se debe olvidar: la asistencia del corazón, que se compadece de quien sufre y se adapta a sus necesidades.
Vaticano, perfil biográfico de la canonización (1 de octubre de 2000)