Francisca de Paula de Jesús
Francisca de Paula de Jesús, conocida como Nhá Chica (1808-1895), es una laica brasileña, hija de esclavos, célebre por su vida de oración, su caridad hacia los pobres y su devoción mariana.
Sus contemporáneos
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Biografía
La juventud de Francisca de Paula de Jesús, nacida esclava, quien se convirtió en una mujer libre dedicada a los pobres en Baependi.
Francisca de Paula de Jesús, cariñosamente apodada «Nhá Chica» (Tía Francisca), nació en 1808 en São João del-Rei, en el estado de Minas Gerais, Brasil. Hija natural de Izabel Maria, una mujer esclava, ella misma nació bajo el régimen de la esclavitud. Fue bautizada el 26 de abril de 1810. En 1821, tras obtener su manumisión, la familia se mudó a Baependi, una ciudad que entonces estaba en pleno auge. Poco después de su llegada, su madre falleció, dejando a Francisca huérfana a la edad de unos diez años. En su lecho de muerte, su madre le recomendó llevar una vida retirada, preservar su fe cristiana y practicar la caridad hacia los más necesitados. Fiel a esta promesa, Francisca rechazó todas las propuestas de matrimonio y eligió vivir sola en una modesta casa de dos habitaciones situada en una colina en las afueras de Baependi, dedicándose enteramente a la oración y al servicio de los pobres.
Vida y obra
La vida de caridad de Nhá Chica, la acogida de los peregrinos y la construcción de la capilla de la Inmaculada Concepción gracias a una herencia.
Aunque analfabeta, al no haber recibido nunca una instrucción formal debido a su condición de mujer y antigua esclava, Nhá Chica posee una profunda sabiduría espiritual. No siente la necesidad de aprender a leer, pero ama profundamente escuchar la lectura de las Sagradas Escrituras. Su pequeña casa se convierte rápidamente en un lugar de peregrinación y de consuelo para los habitantes de la región. Durante más de setenta años, acoge allí sin distinción a pobres y ricos, a personas sencillas como a consejeros imperiales, ofreciéndoles consejos sensatos, oraciones y una escucha atenta. En 1862, su medio hermano, Theotonio Pereira do Amaral, quien había tenido éxito en el comercio y se había convertido en concejal municipal, fallece designándola como su única heredera. Disponiendo ahora de una fortuna importante, Nhá Chica elige no guardar nada para sí misma. Utiliza la totalidad de esta herencia, completada por donaciones de fieles, para intensificar sus obras de caridad y para emprender la construcción de una capilla dedicada a la Inmaculada Concepción (Nuestra Señora de la Concepción) en Baependi. Este proyecto de construcción la ocupa durante casi treinta años. En 1888, redacta su testamento, legando todos sus bienes restantes a la parroquia local para que sean distribuidos entre los pobres.
Camino hacia la santidad
La muerte de Nhá Chica en olor de santidad, la creación del Instituto Nhá Chica y la apertura de su causa de beatificación.
Nhá Chica fallece pacíficamente el 14 de junio de 1895 en Baependi. Su cuerpo permanece expuesto durante cuatro días en la iglesia principal de la ciudad para permitir que los numerosos fieles le rindan un último homenaje, sin presentar ningún signo de descomposición y exhalando, según los testimonios de la época, un misterioso perfume a rosas. Posteriormente es inhumada en la capilla que ella misma había hecho construir.
La reputación de santidad de Nhá Chica no deja de crecer tras su muerte. En 1954, la custodia de su capilla y de las obras caritativas adjuntas es confiada a la Congregación de las Hermanas Franciscanas del Señor, que abren allí un instituto de asistencia social para niños desfavorecidos (el Instituto Nhá Chica).
La causa de beatificación se abre oficialmente el 17 de enero de 1992 con la obtención del decreto de nihil obstat de la Congregación para las Causas de los Santos. La investigación diocesana se desarrolla de 1993 a 1995. El 14 de enero de 2011, el papa Benedicto XVI firma el decreto que reconoce la heroicidad de sus virtudes, declarándola así Venerable.
Beatificación y canonización
El reconocimiento del milagro de curación y la ceremonia de beatificación presidida por el cardenal Angelo Amato en 2013.
El milagro seleccionado para su beatificación se refiere a la curación científicamente inexplicable, ocurrida en 1995, de una maestra brasileña que sufría una grave anomalía cardíaca congénita. Tras haber rezado a Nhá Chica, esta persona fue total y duraderamente curada.
El decreto que reconoce este milagro fue firmado por el papa Benedicto XVI el 28 de junio de 2012.
La ceremonia de beatificación se celebró el 4 de mayo de 2013 en Baependi, bajo el pontificado del papa Francisco. La misa solemne fue presidida por el cardenal Angelo Amato, entonces prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. En esta ocasión, Nhá Chica fue proclamada beata, convirtiéndose así en la primera mujer laica y negra de Brasil en recibir este honor de la Iglesia católica.
Espiritualidad y legado
La espiritualidad mariana de Nhá Chica y la perennidad de su obra caritativa en Baependi.
La espiritualidad de Nhá Chica se caracteriza por una humildad profunda, una confianza absoluta en la Providencia divina y una devoción filial extraordinaria hacia la Virgen María, a quien llamaba afectuosamente «Minha Senhora» (Mi Señora) o «Minha Sinhá». Ella resumía su vida de oración con esta frase célebre: «Yo rezo y la Virgen me escucha, ella me responde» («Io prego e la Madonna mi ascolta, mi risponde»).
Hoy en día, el santuario de Nuestra Señora de la Concepción en Baependi, donde reposa su cuerpo en un sarcófago de granito, es un centro de peregrinación importante en Brasil. El legado caritativo de la beata se perpetúa a través del Instituto Nhá Chica, que continúa acogiendo y apoyando a numerosos niños necesitados, dando testimonio de la caridad incansable de aquella que fue llamada la «madre de los pobres».
Lo sobrenatural en su vida
Los milagros de Francisca de Paula de Jesús
Preguntas frecuentes sobre Francisca de Paula de Jesús
¿Quién fue Francisca de Paula de Jesús?
Francisca de Paula de Jesús, conocida como Nhá Chica (1808-1895), es una laica brasileña, hija de esclavos, célebre por su vida de oración, su caridad hacia los pobres y su devoción mariana.
¿Qué milagros se atribuyen a Francisca de Paula de Jesús?
Se atribuyen a este santo 1 milagro, en particular: Curación.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Francisca de Paula de Jesús?
Entre sus contemporáneos figuran: Jesús María Echavarría Aguirre, Santa Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Narcisa de Jesús y Juan de Jesús López y González.
¿Cuándo murió Francisca de Paula de Jesús?
Francisca de Paula de Jesús murió hacia 1895.
¿Cuáles son los otros nombres de Francisca de Paula de Jesús?
Otras formas del nombre: Nhá Chica y Tante Françoise.
¿Quiénes son los allegados de Francisca de Paula de Jesús?
Allegados de Francisca de Paula de Jesús: Izabel Maria (madre) y Theotonio Pereira do Amaral (medio hermano).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1895
- Beatificación en 2013 por Francisco
Citas
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Rezo y la Virgen me escucha, ella me responde
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