Diego Hernández González
Diego Hernández González (1914-1976) fue un sacerdote español de la diócesis de Orihuela-Alicante, reconocido por su dedicación pastoral, su caridad hacia los pobres y declarado venerable en 2021.
Sus contemporáneos
Figuras y referencias situadas alrededor del periodo normalizado de esta ficha.
Lectura guiada
5 seccións de lectura
Biografía
Nacimiento, juventud y años de seminario de Diego Hernández González, marcados por el inicio de la Guerra Civil Española.
Diego Hernández González nació el 25 de diciembre de 1914 en Javalí Nuevo, un pueblo de la provincia de Murcia en España, en el seno de una familia de agricultores modestos y profundamente cristianos. Fue el segundo de ocho hermanos. El decreto oficial del Vaticano menciona la fecha del 3 de enero de 1915, que probablemente corresponde a su registro civil, mientras que los registros parroquiales locales atestiguan su nacimiento el día de Navidad de 1914 y su bautismo el 4 de enero de 1915. Desde muy joven, manifestó el deseo de ser sacerdote. A la edad de diez años, en 1925, ingresó en el seminario diocesano San Fulgencio de Murcia. Durante sus años de estudio, se distinguió por sus talentos artísticos, especialmente en el dibujo, la pintura y el teatro religioso, habilidades que más tarde pondría al servicio de la catequesis. En julio de 1936, el estallido de la Guerra Civil Española trastornó su trayectoria. Mientras la iglesia parroquial de su pueblo natal era incendiada por milicianos, el joven seminarista entró valientemente para salvar el copón que contenía las hostias consagradas. Este acto de valentía eucarística le valió ser detenido poco después por las fuerzas republicanas, que lo consideraron «peligroso para el régimen». Condenado por un tribunal popular a tres años de trabajos forzados, fue recluido en varios campos de trabajo, especialmente en el seminario de Orihuela (entonces transformado en prisión) y en Andalucía. A pesar de las privaciones, los malos tratos y las amenazas de muerte, sobrevivió a esta prueba manteniendo una fe inquebrantable y manifestando un profundo espíritu de perdón hacia sus perseguidores.
Vida y obra
Ministerio sacerdotal de Diego Hernández González, su dedicación a los pobres y sus funciones como formador en el seminario.
Tras el fin del conflicto, Diego Hernández González reanudó sus estudios teológicos y fue ordenado sacerdote en Barcelona el 9 de junio de 1940. Sus primeros años de ministerio se desarrollaron en la provincia de Murcia, primero en Lorca como capellán de coro en la parroquia de San Patricio, y luego como coadjutor en San Mateo. En enero de 1942, fue nombrado párroco de Nuestra Señora de la Asunción en La Fuensanta, atendiendo también varias pequeñas aldeas de los alrededores. En esta región rural marcada por la pobreza de la posguerra, se entregó sin reservas para aliviar la miseria material y espiritual de sus feligreses, velando personalmente por que a nadie le faltara alimento. El 4 de marzo de 1949, fue nombrado párroco de Santa María de Villena (Alicante) y consiliario de la juventud de Acción Católica. Apodado cariñosamente el «pastor de almas» debido a su sencillez evangélica y su cercanía con los más necesitados, no dudaba en dar su propia comida y ropa a los pobres de su parroquia. Allí fundó también una escuela parroquial para enseñar a leer y escribir a las jóvenes desfavorecidas. En 1954, tras la reorganización territorial de las diócesis, fue incardinado en la diócesis de Orihuela-Alicante. Fue entonces nombrado director espiritual del seminario diocesano de Orihuela y profesor de teología ascética y mística. Se consagró plenamente a la formación de los futuros sacerdotes, con el profundo deseo de suscitar santas vocaciones sacerdotales. Posteriormente, asumió diversas responsabilidades diocesanas: primer director de la Casa Sacerdotal de Alicante, director diocesano de catequesis (a partir de 1966), miembro de la comisión sinodal y acompañante espiritual de numerosos sacerdotes, religiosos y laicos.
Camino hacia la santidad
Enfermedad, muerte en olor de santidad y apertura de la causa de canonización de Diego Hernández González.
A partir de 1963, graves problemas de salud le obligan a reducir progresivamente sus actividades pastorales. A pesar de la enfermedad, continúa ofreciendo un testimonio luminoso de paciencia, alegría y caridad pastoral, convirtiéndose en un consejero espiritual muy solicitado. Fallece el 26 de enero de 1976 en Alicante, rodeado de una sólida reputación de santidad. La fama de sus virtudes y los numerosos testimonios de favores espirituales y materiales atribuidos a su intercesión conducen a la apertura de su causa de canonización. La investigación diocesana se abre oficialmente el 25 de enero de 2002 en la diócesis de Orihuela-Alicante, tras la obtención del nihil obstat de la Congregación para las Causas de los Santos el 29 de enero de 2002. Esta fase de instrucción local se clausura el 27 de febrero de 2004, y el expediente es transmitido a Roma para ser examinado.
Beatificación y canonización
Reconocimiento de las virtudes heroicas por el Papa Francisco y traslado de sus restos mortales.
El 13 de octubre de 2021, durante una audiencia concedida al cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el Papa Francisco autorizó la promulgación del decreto que reconoce las virtudes heroicas de Diego Hernández González. Mediante este acto oficial, el sacerdote español fue declarado Venerable. Sus restos mortales reposan hoy en una capilla de la iglesia parroquial de La Purísima Concepción en Javalí Nuevo, su pueblo natal, donde numerosos fieles acuden a orar y solicitar su intercesión. Para que sea proclamado beato, se requiere el reconocimiento oficial de un milagro atribuido a su intercesión por parte de la Santa Sede.
Espiritualidad y legado
Espiritualidad eucarística y mariana de Diego Hernández González y su legado ante el clero diocesano.
La espiritualidad del venerable Diego Hernández González es profundamente eucarística y mariana. Marcado por el ejemplo de san Pablo y de santa Teresa de Lisieux, concebía el ministerio sacerdotal como una total configuración con Cristo, el Buen Pastor. Su acción pastoral se basaba en una vida contemplativa intensa, nutrida por la oración, el estudio y una gran fidelidad a la Iglesia. Dejó un legado duradero en la diócesis de Orihuela-Alicante, en particular entre los sacerdotes y seminaristas para quienes promovió un modelo de vida fraterna, sencilla y pobre, inspirado en la vida de los Apóstoles y en las enseñanzas de san Juan de Ávila. Sus escritos espirituales y el recuerdo de su caridad incansable hacia los pobres siguen inspirando a los fieles de España y de otros lugares.
Preguntas frecuentes sobre Diego Hernández González
¿Quién fue Diego Hernández González?
Diego Hernández González (1914-1976) fue un sacerdote español de la diócesis de Orihuela-Alicante, reconocido por su dedicación pastoral, su caridad hacia los pobres y declarado venerable en 2021.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Diego Hernández González?
Entre sus contemporáneos figuran: Paulina del Corazón Agonizante de Jesús, Felipe de Jesús Munárriz y 50 compañeros, Mariano de Jesús Euse Hoyos y Teresa de Jesús de los Andes.
¿Cuándo murió Diego Hernández González?
Diego Hernández González murió hacia 1915.
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1915-1976
- Decreto de venerabilidad por Francisco