Teresa Margarita Redi
Carmelita descalza de Florencia, Anna Maria Redi, en religión Teresa Margarita del Sagrado Corazón (1747-1770), vivió una intensa vida oculta centrada en la palabra «Dios es amor» y murió a los veintidós años; fue canonizada por Pío XI en 1934.
Sus contemporáneos
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Biografía
Nacida en Arezzo en 1747 en una familia noble toscana, Anna Maria Redi ingresó en el Carmelo de Florencia en 1764 y murió allí con solo veintidós años en 1770.
Anna Maria Redi nació el 15 de julio de 1747 en Arezzo, en el Gran Ducado de Toscana, y fue bautizada al día siguiente. Era la mayor de una numerosa prole de una familia noble, hija del conde Ignazio Maria Redi y de Camilla Ballati; varios de sus hermanos y hermanas se orientarían hacia la vida religiosa. Hacia la edad de nueve años, fue confiada a las benedictinas del monasterio de San Apolinar (Sant'Apollonia) de Florencia para su educación. Fue durante estos años de formación cuando descubrió la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y sintió la llamada a la vida contemplativa. Atraída por el Carmelo reformado de santa Teresa de Ávila, ingresó en el monasterio de las carmelitas descalzas de Santa Teresa, en Florencia, el 1 de septiembre de 1764, a la edad de diecisiete años. Recibió el hábito el 11 de marzo de 1765 y el nombre religioso de sor Teresa Margarita del Sagrado Corazón de Jesús, y luego profesó sus votos solemnes el 12 de marzo de 1766. Su vida en el convento, breve y discreta, terminó el 7 de marzo de 1770: murió en Florencia, a los veintidós años, víctima de una afección abdominal aguda.
Vida y obra
En el Carmelo de Florencia, Teresa Margarita llevó una vida oculta de oración y servicio, ejerciendo especialmente el cargo de enfermera para las hermanas enfermas y ancianas de su comunidad.
La vida de Teresa Margarita en el Carmelo de Florencia se resume por completo en la fidelidad a la cotidianidad monástica y en una caridad discreta. Durante sus pocos años de vida religiosa, se consagró a la oración, a la penitencia y al silencio, buscando, según las fuentes hagiográficas, llevar «una vida oculta en el amor y la entrega de sí misma». Se le confió el servicio de la enfermería, donde asistía a la enfermera de la comunidad y cuidaba de las hermanas enfermas y ancianas, incluidas aquellas de carácter difícil o disminuidas por la vejez. Este servicio humilde, realizado con dulzura y abnegación, se convirtió en el lugar privilegiado de su santificación. Su espiritualidad se centraba en la contemplación de la santa humanidad de Cristo y en la devoción a su Corazón. Estuvo particularmente marcada por las palabras de la primera epístola de san Juan, «Dios es amor» (1 Jn 4, 8.16), que meditaba intensamente y de la cual buscaba hacer la regla interior de toda su vida. Esta vida ordinaria, desprovista de todo brillo exterior, solo revelaría su profundidad después de su muerte, cuando sus cohermanas tomaron conciencia de la santidad de esta joven carmelita.
Camino hacia la santidad
Su santidad se basa en una caridad heroica vivida en la oscuridad y en una intensa experiencia mística del amor de Dios, resumida en la frase «Dios es amor».
El camino espiritual de Teresa Margarita es el de una mística del amor oculto. Lejos de las manifestaciones extraordinarias, su santidad se despliega en una caridad cotidiana llevada a un grado heroico: el martirologio romano señala que «caminó por la senda ardua de la perfección», olvidándose de sí misma para servir a sus hermanas. Su vida interior está dominada por una contemplación profunda del amor divino, que extrae de la palabra de san Juan «Dios es amor». Esta experiencia mística, que vivió con gran discreción, estuvo acompañada también de pruebas espirituales y de una aridez interior que atravesó con confianza y abandono. Su devoción al Sagrado Corazón, entonces en pleno auge en la Iglesia, estructura toda su espiritualidad: desea entregarse por completo al amor redentor de Cristo. Conforme a su deseo de anonadamiento, su reputación de santidad no se manifiesta plenamente hasta después de su muerte, cuando las religiosas de su comunidad comprenden la profundidad de su vida oculta. La conservación inesperada de su cuerpo, observada en los días que siguieron a su fallecimiento, contribuyó a difundir esta fama y a orientar a los fieles hacia la memoria de la joven carmelita.
Beatificación y canonización
Beatificada por Pío XI el 9 de junio de 1929 y posteriormente canonizada por el mismo papa el 19 de marzo de 1934, Teresa Margarita es celebrada el 7 de marzo en el calendario romano y el 1 de septiembre en la Orden del Carmelo.
Muerta en olor de santidad, Teresa Margarita es objeto de una veneración que se desarrolla a partir de Florencia, sostenida por el fenómeno de la incorruptibilidad de su cuerpo. El proceso de beatificación concluye cuando el papa Pío XI la proclama beata el 9 de junio de 1929. Cinco años más tarde, el mismo pontífice la inscribe en el catálogo de los santos: la canonización tiene lugar en la basílica vaticana el 19 de marzo de 1934, día de la fiesta de san José. Según varias fuentes, algunas referencias francesas sitúan por error este evento el 13 de marzo; la fecha del 19 de marzo de 1934, retenida por el Dicasterio para las Causas de los Santos, es la que tiene autoridad. Su memoria litúrgica se celebra el 7 de marzo, día aniversario de su muerte, en el calendario romano y el martirologio; la Orden de los Carmelitas Descalzos la celebra, por su parte, el 1 de septiembre. Su cuerpo, que ha permanecido en un estado de conservación notable y es considerado incorrupto, reposa en una urna en el monasterio de las carmelitas de Florencia, donde sigue siendo objeto de veneración.
Espiritualidad y herencia
Figura mayor del Carmelo del siglo XVIII, Teresa Margarita encarna la santidad de la vida oculta y sigue siendo venerada en Florencia, donde se conserva su cuerpo incorrupto.
La herencia de santa Teresa Margarita del Sagrado Corazón reside menos en una obra exterior que en un testimonio espiritual: el de una santidad accesible, vivida en lo ordinario de la vida religiosa y en el servicio humilde al prójimo. Honrada entre los santos del Carmelo, a menudo se la compara con otras jóvenes carmelitas místicas, y su espiritualidad del amor oculto anuncia, en muchos aspectos, el «caminito» que desarrollará un siglo más tarde Teresa de Lisieux. Su cuerpo, conservado en una urna de cristal en la iglesia del monasterio de las carmelitas descalzas de Florencia, sigue siendo un lugar de peregrinación y oración. Su figura es particularmente querida por la familia carmelita y por los fieles apegados a la devoción al Sagrado Corazón, de la cual es una de las grandes testigos en el siglo XVIII. Modelo para los jóvenes y para la vida contemplativa, recuerda que la perfección cristiana se mide por la intensidad del amor mucho más que por el brillo de las obras, siguiendo la palabra que resumió toda su existencia: «Dios es amor».
Iconografía
Signos y atributos
Preguntas frecuentes sobre Teresa Margarita Redi
¿Quién fue Teresa Margarita Redi?
Carmelita descalza de Florencia, Anna Maria Redi, en religión Teresa Margarita del Sagrado Corazón (1747-1770), vivió una intensa vida oculta centrada en la palabra «Dios es amor» y murió a los veintidós años; fue canonizada por Pío XI en 1934.
¿Cómo se reconoce a Teresa Margarita Redi en el arte cristiano?
En la iconografía, Teresa Margarita Redi se reconoce por: hábito de carmelita descalza y Sagrado Corazón de Jesús.
¿Qué santos fueron contemporáneos de Teresa Margarita Redi?
Entre sus contemporáneos figuran: San Alfonso María de Ligorio, Santa María Francisca de las Cinco Llagas de Jesús, Venerable Inés de Jesús y Beata Mariana de Jesús.
¿Cuándo murió Teresa Margarita Redi?
Teresa Margarita Redi murió hacia 1770.
¿Cuáles son los otros nombres de Teresa Margarita Redi?
Otras formas del nombre: Teresa Margherita Redi, Thérèse-Marguerite du Sacré-Coeur de Jésus, Teresa Margaret of the Sacred Heart y Anna Maria Redi.
¿Quiénes son los allegados de Teresa Margarita Redi?
Allegados de Teresa Margarita Redi: Ignazio Maria Redi (padre, conde de Arezzo) y Camilla Ballati (madre).
Anexos y entidades vinculadas
Datos estructurados para la exploración: acontecimientos, milagros, citas, lugares, atributos, patronazgos y entidades importantes citadas en el texto.
Acontecimientos clave
- Época / muerte: 1770
- Canonización en 1934 por Pío XI
Citas
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Dios es amor
https://en.wikipedia.org/wiki/Teresa_Margaret_of_the_Sacred_Heart